
El escenario era el comedor. Allí se hallaban ellos dos, sentados en la mesa, frente a frente. De pronto, sucedió, y el ambiente se tornó inquietante: él miraba de reojo su taza, aún con contenido, sin decir nada; ella hacía lo mismo con la suya, sin tampoco pronunciar palabra alguna. El silencio se hacía estremecedor: los sonidos de la calle, otrora molestos, eran un bálsamo que en algo aliviaba la dureza de aquel mutuo disimulo. Sin embargo, el tema era inevitable.
Lo que más tensión producía era que ambos no tenían dudas de que debían hacer algo al respecto, pronunciarse sobre aquello. Cada uno sabía que el otro estaba pensando lo mismo, pero ninguno de los dos se atrevía a ser el primero en hablar. Y ya se conocían lo suficiente para saber que, si evadían lo evidente, estarían cayendo en una hipocresía descarada. Expresarse al respecto ya era prácticamente un deber moral.
La situación era curiosa: tanto él como ella tenían la certeza de que la visión sobre lo que ocurría era recíproca. Pero también los dos eran presa de ese irracional temor humano a manifestarse acerca de ciertas sensaciones que se experimentan, como si aquello acarrera algún tipo de castigo divino.
Hasta que llegó un momento en que él decidió romper con esa absurda diplomacia. Se rascó por detrás del cuello, entrecruzó los dedos de sus manos, la miró nerviosamente a los ojos, y habló. Sólo bastaron dos palabras, dos pequeños martilleos que echaron abajo el absurdo muro de incomunicación que se estaba construyendo entre ambos: “té extraño”, le dijo.
Ella, haciendo una mueca de alivio, asintió ante el mensaje. Y fue a buscar café a la cocina…
11 comments:
Me gustó mucho! Buenisimo el relato
muchas gracias! un acento cambia todo el sentido de la historia jaja
aaaaaah que tierno me encanto! gracias!
jajaja gracias! la verdad es que tiene 2 lecturas. Y el título no es trivial: es una palabra con doble acepción.
di solución! lo tengo! es así? tengo la solución! jajaja!
frío, frío...aunque igual buena la idea, no lo había pensado! jajaja
chistosito! :( me estai....! me gusto lo del "Castigo Divino"....muy Cumbres! jajaja! :)))
ESTIMADO YO CREO QUE LA PALABRA ES "RESOLUCION" (FREUD) UD.SABE.
"Disolución":
1. Desunión.
2. Infusión.
En cuanto a lo del "castigo divino"...sí, ahí se me salió el "Cumbres", parece jajaja
"Se rascó por detrás del cuello, entrecruzó los dedos de sus manos"....Ese gesto es muy tuyo! jajaja! hubiese sido también :Tè quiero! ahora ya! pero igual me gustò!
de improviso, descubro que este relato es autobiográfico jajaja
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