“Machina Aspirare”: ése es el nombre científico de esta temible creatura, cuya sola presencia produce más de un sobresalto en el común de los seres humanos. Y hay razones de sobra para explicar esto: esta bestia postmoderna tiene la capacidad de emitir un constante y potente bramido, el cual puede ser en extremo dañino para su víctima (que, por lo general, es un “Homo Sapiens”). Con el sonido que lanza, la Machina Aspirare ataca directamente al sistema nervioso del organismo, pudiendo alterar, de manera fatal, la salud mental y estado de ánimo del individuo durante el resto del día (en especial si esto ocurre al alba, el cual suele ser el momento predilecto que este ente escoge para atacar). Particularmente graves son los casos en que estos ataques se dan de manera sostenida en el tiempo, ya que los efectos pueden volverse crónicos e irreversibles, dándose, de manera muy probable, la presencia de una gran variedad de neurosis.
Debido a la naturaleza matinal de su ataque, la Aspirare es considerada como la enemiga Nº1 del mundo onírico, ya que se encarga de privar a los hombres de los sueños que experimentan mientras duermen. Y, como los sueños suelen ser fuente de sabiduría y de paz para los humanos, sólo se puede concluir que la Machina Aspirare es un parásito emblemático de la presente era: al alterar la vida onírica de los individuos, también logra alterar sus ideas, produciendo, a largo plazo, un estancamiento en el progreso de la sociedad. Entre otros efectos recopilados de diversas investigaciones, el bramido de la Aspirare también posee la capacidad de eliminar o distorsionar la música presente en el ambiente, provocando efectos muy similares a los ya nombrados anteriormente.
Con respecto a su anatomía, la Machina Aspirare suele ser de un tamaño bastante variable, llegando, las especies de mayor tamaño, a superar los 50 centímetros de estatura. Se caracteriza por tener una sola extremidad principal, la cual es larga, como la trompa de un elefante, y letal, como la aguja de un escorpión. Es ésta la vía por la cual emite su ya citado bramido. También posee un largo rabo, el cual cumple la indispensable función de absorber energía eléctrica, fuente esencial para su subsistencia. Debido a esto último, la Aspirare es un ser de hábitat esencialmente urbano, siendo excepcional su presencia en otros tipos de ambiente.
Contrariamente a lo que podría esperarse, la Machina Aspirare es socialmente considerada como domesticable, siendo muy común su presencia en los hogares, bajo el pretexto de ser útil para la limpieza del hábitat humano: es capaz de engullir pequeñas partículas mediante su extremidad principal (lo cual da origen a su nombre científico). Sin embargo, esto último acarrea otro peligro: la Aspirare no hace mayores distinciones durante el proceso de fagocitosis, siendo posible el hurto de objetos valiosos para el ser humano.
La Machina Aspirare es un ser parasitario que actúa con una crueldad inusitada, muy superior a la de la Hiena: jamás le da muerte a su víctima, sino que se encarga de absorberle toda su energía vital de una manera extremadamente paulatina, pero siempre sostenida.
Dados todos los datos reunidos, se puede concluir que la Aspirare es alarmantemente peligrosa para el ser humano. Y de ahí puede deducirse fácilmente que ésta es, al igual que “Platanus Duplus”, una fiel y fervorosa sierva del Mal. Pero eso no es todo: también hay innumerables Homo Sapiens aliados, los cuales facilitan la expansión de la raza Aspirare a lo largo del globo. El fin de esta alianza aún es desconocido para nosotros, aunque hay razones de sobra para sospechar que sus objetivos son puramente mefistofélicos.
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