Tuesday, August 16, 2011

ESTATUAS: SILENCIOSAS INVASORAS

Durante mis innumerables viajes a lo largo y ancho de los infinitos confines del Universo Mental, he logrado descubrir la existencia de una nueva forma de vida: son especies ultra-evolucionadas, que se hallan varios escalones arriba (por no decir años luz) de criaturas otrora poderosas, tales como “Platanus Duplus” o “Machina Aspirare”.

Damas y caballeros, científicos y aficionados, escépticos y curiosos, bondadosos y mefistofélicos: les presento a…LAS ESTATUAS.



Pueden ser de las más variadas formas y tamaños; pueden resultar atractivas o repugnantes; pueden ser famosas en el mundo entero o, simplemente, pasar desapercibidas. Sin embargo, todas comparten un patrón común: el poseer una extraordinaria, poderosísima y escalofriante FUERZA MENTAL.



El origen de Las Estatuas se remonta a varios milenios atrás, cuando aún ni siquiera tenían forma corpórea. Ante la necesidad de adquirir presencia física y, ayudadas por su ya citado poderío psíquico, lograron influir en la mente de cierto tipo de humanos bastante vulnerables, vulgarmente conocidos como “Escultores”.



Fue así como Los Escultores, mediante el tallado en piedra, mármol, y varios otros materiales, les dieron a Las Estatuas su ansiado cuerpo.



La estirpe de Los Escultores (o “Esclavos de Estatuas”, como les plazca llamarles) se mantiene hasta el día de hoy. Están movidos por el convencimiento de que, con sus obras, ennoblecen a la raza humana. Pero, en realidad, y sin saberlo, están haciendo todo lo contrario, ya que es una astuta trampa de Las Estatuas, las cuales, con incomparable sigilo, se han ido multiplicando.



Nosotros, los seres humanos, fuimos creados por la voluntad de Dios; Las Estatuas, en cambio, le ordenaron a los humanos que las crearan. O sea, antes de existir, ya tenían Voluntad. He ahí una prueba más de su inefable poder.

Pese a todo lo dicho, existe una cosa que Las Estatuas envidian ardientemente a los humanos: el poseer MOVIMIENTO. Por esto, se hayan en un proceso que comenzó hace ya varios Siglos, y que tiene como único fin el DEJAR PARALIZADA A LA HUMANIDAD ENTERA, y adquirir su capacidad cinestésica.

¿Te da risa esto? ¿Lo encuentras ridículo? Piénsalo bien: Alejandro Magno fue un gran Conquistador, siendo Amo y Señor de casi todo el Mundo. Sin embargo, así y todo, le llegó el momento de su muerte y, con ello, el Fin de su Imperio. Él ya no está. ¿Y su Estatua? Sigue aquí, incólume. Hay millones de casos como éste: Julio César, Carlos V, Napoleón, y un prácticamente infinito etcétera (y para qué hablar de los escultores, que también han desaparecido). ¿Quién es el que se ríe ahora?



Las Estatuas han estado siempre ahí, como silenciosas e inmortales testigos de nuestra Historia. Movidas por su envidia, pretenden paralizarnos, mediante la vía que mejor dominan: la MENTAL.



¿Alguna vez has olvidado el nombre de una persona que conoces? ¿Alguna vez te quedaste en blanco en una prueba, pese a que habías estudiado la materia al revés y al derecho? ¿Alguna vez has dejado de lado alguna responsabilidad, debido a una supuesta “flojera”? No, señores, no: las casualidades no existen. La evidencia es incontrarrestable: Las Estatuas son las que están perturbando nuestras vidas, paralizándonos, no dejándonos hacer lo que queremos hacer, ni dejándonos ser lo que queremos ser.

El ENEMIGO es muy fuerte en esta ocasión. Pelear contra éste ya no es algo tan simple como comerse un plátano o desenchufar una aspiradora: ahora necesitamos una FUERZA MENTAL SOLIDÍSIMA, para contrarrestar la de ellas. Debemos prepararnos debidamente para la GUERRA que se viene…

Vayan al PSICÓLOGO.

4 comments:

Anonymous said...

Hay estatuas generosas como "Principe Feliz" yo tb te daría mis ojos para que estés tranquilo! ....

Alejandroide said...

jajaja gracias!

César said...

Me gustó tu texto... te mereces una estatua.

Alejandroide said...

jajaja, gracias...espero que no me paralice...